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Posted: Sat Jul 23, 2011 11:28 am
Hawituraize
Esta es la version novela de la historia que estoy creando desde hace tiempo, si quieres saber un pequeño resumen y ver la version de manga haz click AQUI
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Posted: Sat Jul 23, 2011 11:39 am
Capítulo 1 La Tienda de Magia.
La escuela había sido terrible esa mañana; Mary Johnsome le pareció muy gracioso el tirarme el jugo sobre el uniforme -suspiré- por suerte ya había salido de allí, y además que me las arreglé para darme venganza momentos antes de que sonara la campana de salida –reí por lo bajo mientras me acordaba- ahora me encuentro delante de una tienda en particular, la he estado “acechando” por así decirlo durante un par de días y hoy estoy decidida a entrar cueste lo que cueste.
Las campanitas de la tienda resonaron dentro de mi estomago, no me esperaba eso, ahora ya no hay vuelta atrás.
–¿Bu-buenas…? –Era un pequeño cubículo abarrotado de cosas, libros, plantas secas, estatuillas, extraños aparatos y otro cuanto montón de chucherías que no pude identificar. –¿hay alguien aquí?-intenté otra vez, me acerque al mostrador y a pesar de la oscuridad de la habitación, y del olor a moho pude leer detrás del mostrador un letrero que rezaba “pociones” y un pequeño estante con un montón de frasquitos debajo de el.
-¡Bienvenida!- lancé un grito en cuanto escuche eso y me vi a mi misma tapándome la boca por el reflejo de un espejo. <<¡¿fantasmas?!>> pensé, pero ya daba igual, fuera lo que fuera no iba a poder salir de allí.- ¿Qué deseas?-dijo la voz, yo seguí el sonido instintivamente con la mirada y mis ojos fueron a parar sobre una mujer detrás del mostrador que segundos antes no estaba allí.
-Hola, ¿ti-tiene algún libro de magia…?. De verdadera magia.- pregunté mientras la mujer se acomodaba los lentes, tenía el cabello negro azabache y llevaba algo parecido a un disfraz de bruja moderno, con sombrero de bruja y todo.
-Claro querida- Me respondió- todo aquí es verdadero. – me dirigió una sonrisa que la hizo parecer más como una persona normal, me alegré de ello ya que me dejó más tranquila.
-Supongo…-le dije mientras rodaba mis ojos para acentuar mi escepticismo -¿Me podría mostrar alguno?.
La mujer me miró desconfiada, se pasó al otro lado del mostrador para quedar delante de mí, pensé que quizás estaba ofendida y se preparaba para defender su honor, por lo cual me alejé un paso de ella, que era igual a un paso más cerca de la puerta, y agradecí al cielo por la maravillosa velocidad a la que yo podía llegar.
-Depende…-me dijo, me relajé un poco, pero no por mucho- Sólo si eres una bruja de verdad.
-¿Una bruja…de verdad?- <>. Así que pensé que tal vez se refería a las mujeres de las ferias, esas que tienen la bola de cristal y dicen que pueden leer el futuro. Comprobé mis sospechas agarrando una bola de cristal de una caja y me monté sobre una mesa para realizar el pequeño acto- ¿algo así?- sé que fue algo estúpido pero no me acordaba del nombre de esas mujeres.
-No esa clase de bruja…-se llevó la mano a su frente y suspiró.
-¿Entonces de que clase?- ya me estaba poniendo de mal humor, sólo quería entrar en la tienda, comprar el libro y volver a mi casa, no sabia que había condiciones en el medio.
-De las que tienen poderes de verdad, claro.-alzó la barbilla, orgullosa, percibí que estaba esperando a que le preguntara eso.
-Si claro, como si eso en verdad existiera- lo sé, es algo raro escuchar eso de una persona que va directo a una tienda de magia a comprar un libro de magia, y sólo les tengo una respuesta a aquellas personas que piensan eso “no es su problema”.
-No crees en la magia, y sin embargo buscas con desesperación un libro de magia; algo muy curioso.- rayos, la tipa había dado justo en el clavo.
-¡No es tu problema!- <<¡hum! vieja preguntona, solo véndame el libro y ya.>> mi cerebro inventaba posibles respuestas de la mujer para poder responder rápido y llevarle la delantera, claro que nunca me esperé que esa tipa tuviera un humor tan inestable como el mío.
-¡Pero que niña tan maleducada!, ¡FUERA DE MI TIENDA!.
-Lo siento…- fue espontáneo y provocado por la terrible necesidad de comprar un libro de magia.
Pero ya la mujer me había agarrado por los hombros (estando a esa distancia pude percibir un aroma en su ropa, ¿pollo frito?) y me llevaba a rastras hasta la puerta. -¡Muy tarde!- se cerró la puerta tan fuerte que temí que los cristales se rompieran.
Me quedé afuera esperando, ¿qué que estaba esperando? Ni yo lo sabia, solo sentía como mis esperanzas se iban al suelo, esa era la única tienda de magia en el pueblo, y una de las mejores según el top5 que vi en Internet.
Ya estaba oscureciendo, era mejor que me pusiera en marcha a la casa, de repente… sentí esa desagradable sensación de que alguien me estaba observando… giré y (no se si las horas hasta tarde leyendo manga al fin habían empezado a hacer mella en mí) me pareció ver una sombra que desaparecía tras una esquina. Fui hasta aquel callejón y me llevé una sorpresa por lo que descubrí allí.
-¿Qué rayos…?
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Posted: Sat Jul 23, 2011 11:59 am
Capitulo 2 Cih
-¿Quién eres y por qué me estabas espiando?- las palabras salieron disparadas como balas <<¡¿Un acosador?!>> los pensamientos también estaban alborotados, tomé una larga inhalación para tranquilizarme.
-¿Espiando?- su voz me llegó dulce aunque con un falso tono de sorpresa.-¿Quién dijo que te estaba espiando?- se acercó a la luz artificial de los postes y pude ver que solo era un chico que rondaba los 15-16 años, igual que yo.
-¡Oh!, ehmmm…jeje supongo que exageré un poco las cosas.- ¿acaso debía decirle que soy sobre paranoica? Nah…- Estoy algo alterada…debe ser porque hoy no tuve un buen día.
-¿Qué ocurrió?- debo decir que esa pregunta no me la esperaba, generalmente los extraños no se interesan en mi vida.
-¿Y a ti que te importa?- ¿ustedes entienden, no? Uno no le va revelando su vida a cualquiera que se le atraviese por la calle. Voltee a mirarlo directamente a la cara para enfatizar mi respuesta, pero ya me había preparado otra sorpresa, no se como rayos hizo para que su cara se iluminara con una luz inexistente, con los ojos azul cielo mirándome directamente y desarmarme completamente con solo ese gesto.- Quiero decir, deja que te lo cuente.
Sentía como mi corazón se iba calmando mientras acababa mi relato, le conté todo (exceptuando la parte del colegio, no necesitaba que también un extraño supiera que me humillan en la escuela.)
-…Y eso fue lo que pasó.
-Hmmmm…- comenzó él- pero entonces, ¿no lograste comprar el libro?- que raro, cuando dijo eso me pareció que estaba complacido con lo que acababa de oír.
-Pues no- tal vez era tonto, pero al acordarme que no había logrado comprar el libro hizo que unas lágrimas se asomaran por mi rostro.
De repente el soltó un suspiro…de alivio?.
-¿ah?- ya tenia serias dudas de quién era el y el por qué parecía extrañamente aliviado de mi sufrimiento.
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¡Trin-trin!, el reloj sonó a las 6am, ugh, terrible sonido produce aquel reloj, solo lo conservo porque es demasiado kawaii.*aclaración: Kawaii significa “lindo, mono, cute, etc” en japonés, tal parece que Hannah esta obsesionada con los animes y mangas*
¿Uh, no lo sabias?, mi nombre es Hannah Hawituraize; que raro, juraría que ya me había presentado a vosotros.
-Humm…que extraño chico…-si, apenas me estaba levantando y ya estaba pensando en aquel idiota, que desgracia; pero era inevitable, ya los recuerdos empezaban a fluir en mi mente…
-¿ah?- había dicho yo. -Bueno, ya me voy, ¡chao!- dijo el, cortando la conversación de raíz y alejándose rápidamente, dejándome con la mandíbula colgando.
De vuelta a mi cuarto ya me encontraba suspirando a causa de los recuerdos.
-Ya basta Hannah.-me dije a mi misma, era momento de ponerse de pie y comenzar otro horrendo día, ¡si!.
Me bañé y vestí más distraída que de costumbre, luego desayuné huevos fritos con pan y tocino y aproveché para agradecerle a mi pequeña hermanita por haberme cuidado el bolso del colegio el día anterior, me colgué el bolso en el hombro y salí despidiéndome de mis padres.
-¡Ya me voy, hasta luego!.
De camino al colegio me detuve de nuevo en la tienda, “Tienda de Magia Oculta” rezaba el letrero, extraño que tuviera la palabra “oculta” estando a mitad de una de las plazas más concurridas del pueblo…vieja chiflada, ¡hump!, alcé mi mentón y me encaminé directo al colegio.
-¡Bueno, bueno, siéntense!-dijo el profesor apenas entro en el aula.- buenos días, antes de comenzar las clases de hoy tengo un breve anuncio que hacer; les presento a Cih Halcraw, va estar en nuestra clase desde hoy en adelante, denle la bienvenida.
-¡Mucho gusto en conocerlos a todos!- se les adelanto Cih.
-¿¡Qué rayos hace él aquí?!- Ahora si estaba segura de que ese muchacho, era un acosador. <<¿Cih?, que extraño nombre.>> pensé, “mira quien lo dice” me dijo una voz en mi cabeza, <> le grité mentalmente.
-Señorita Hawituraize, vuelva a su asiento por favor.-me dijo el profesor, yo mire a mi alrededor y todos los alumnos se habían volteado a verme, yo de alguna forma me había parado sin darme cuanta al gritar aquello <<¿lo había dicho en voz alta?>>
Volví a mi asiento mientras Cih se acomodaba en el suyo, que era justo al lado mío, no me sorprendería que haya sobornado al profesor para que lo pusiera allí; mientras sacaba mis libros escuche a Mary Johnsome que se había acercado a Cih.
-No te preocupes, te acostumbraras a sus rarezas.-sabia que estaba hablando de mí, sin embargo me hice la idiota y solo voltee a mirar como reaccionaba Cih, que fue absolutamente cero (ni siquiera se había volteado a mirarla, ¿estaba ignorándola?).
A Mary se les encendieron las mejillas de la rabia y movió exageradamente su melena de pelo rubio mientras volvía a su asiento. Sin darme cuenta me había quedado mirando a Cih, hasta que este volteo y cuando nuestras miradas se encontraron voltee la cabeza rápidamente hacia la ventana. Una persona normal lo hubiera hecho con estilo y sutileza para que nadie se percatara…en lugar de eso, la giré tan rápidamente que no medí mi distancia con la ventana (que la tengo justo a mi izquierda) y me golpee la nariz con el cristal.
-¡ahg!- las risas resonaron a mi alrededor mientras el profesor pedía silencio y copiaba algo en el pizarrón.
-¡Hola!- me voltee con la mano en la nariz adolorida, ¿Quién más iba a ser?, Cih.
-Cállate- le espeté, tal vez fue algo cruel, pero no estaba segura si iba hacer algún comentario ingenioso acerca de lo que acababa de pasar.
–Jajajaja ¿por qué estas tan molesta?-parecía estar divirtiéndose. Ese idiota, en verdad disfrutaba con mi sufrimiento.
–Por nada –le respondí entre dientes, me volteé de nuevo a la ventana observando la cancha de fútbol que en ese momento se encontraba vacía.
–Hola –Me dijo de nuevo, <> pensé mientras me volteaba preparada para decirle algo parecido, pero nuevamente él me sorprendió con la misma técnica que había utilizado en el callejón ¿recuerdan la luz de ángeles y ojos cielo?, seh, no funcionara de nuevo.
–¿Por qué estas aquí? –le pregunté mientras peleaba mentalmente con la ilusión de su cara <<¡Es un truco!>> me decía a mi misma <<¡No caigas!>>.
–¿No te lo dije? – ¿olvidadizo?, al menos teníamos algo en común.
–¿uh?, no. –seh, estoy muy segura que recordaría si alguien me dijera “soy un acosador y me encanta verte sufrir.”
–Mi nombre es Cih…
–Ay que brillante, pero podría jurar que el profesor lo acaba de decir.
–Déjame terminar, mi nombre es Cih Halcraw, y soy tu guardián.
–¿Mi…guardián?- mi mente se quedo en blanco aunque una pequeña vocecita desesperada gritaba <<¡Es una broma, no caigas!>>.
–¡Claro!, toda bruja respetable tiene que tener uno. – ya sabia a donde quería llegar, mi corazón se aceleró tanto que temí que él notara el pequeño bulto intentando salir de mi pecho, también se me hizo un hueco en el estomago, como la sensación de vértigo. <>
Ya mencione que soy algo paranoica, ¿no?. <> me dijo otra voz en mi cabeza <> A veces mi voz interna podía llegar a ser muy sensata, a menos que fueran dos voces, una paranoica y la otra mas relajada; pero igual, tenía que mantenerme alerta, así que decidí que iba a ignorar lo que había pasado el día anterior y hacer como si nada hubiese pasado.
–¿Bruja? –le dije haciéndome la sorprendida.
–Eso es lo que quieres ser, ¿no?. –me dirigió una sonrisa haciendo caso omiso a mi fingida sorpresa.
–No sé quien te dijo semejante estupidez. –me sonreí como una boba como para imitarlo, él no pareció darse cuenta.
–¡Oh vamos, ya sé que quieres ser una…!
–¡Hannah!.
Ya llegó.
–¡Alice! –le dije medio desconcertada, ella tenia esa cualidad en las personas, siempre frenéticamente alegre, intranquila y positiva; y llegando tarde, como era costumbre, sin embargo el profesor nunca se daba cuenta de cuando llegaba, ni siquiera yo lo hacia.
–¡Waaaaaa Hannah!, ¿lo conoces? –Me dijo señalando no muy disimulada-mente a Cih.
–Si…quiero decir, ¡no! –la verdad es que no podía decir que lo conocía, por lo que mi respecta él era un acosador.
–Hmmmmm… –mi amiga puso una mirada maliciosa mientras se llevaba la mano a la barbilla en un gesto de estar meditando algo. –Esto me suena a un romance secreto…
–¡No! –gritamos Cih y yo al mismo tiempo, era la primera vez que lo veía desorientado, jejeje y fue agradable ver el espectáculo, pero esta situación no era precisamente la más adecuada para regodearme.
–¡Claro que no!- volví a aclarar. Miré a Cih y me fije que estaba sonrojado, aparté la mirada rápidamente, esa no era la imagen que quería tener de él, no otra vez. <> me seguía diciendo la vocecita.
–¡Cálmate hannah, jajajajaja! –después de haber dicho esto, Alice se dirigió a su asiento aun con la risa saliendo de su boca, lo que provocó que muchos se voltearan a donde estábamos Cih y yo. Genial, más atención no solici-tada.
Para la hora del almuerzo, los alumnos que no habían comido en casa sacaban los desayunos de sus morrales y comían sentados en grupos, algunos se iban a la terraza del colegio y otros a las canchas. Saque mi comida y un jugo de mi bulto y me dirigí a la terraza con mi amiga Alice.
–¡Waaa Hannah, vas a engordar si sigues comiendo tanto! –y sonrió, más divertida que preocupada ante mi gigantesco plato de comida. –Aunque desde hace algún tiempo me di cuenta que eso puede ser imposible – y otra sonrisa gigante se asomo en su cara; así es ella, feliz como una lombriz.
Conozco a Alice desde que era pequeña, la familia Divaman es una de las más prestigiosas del país, se mudaron acá cuando yo alcanzaba la edad de siete años pero la historia de cómo la conocí se las contare en otro momento.
–¡Hola de nuevo!
–¿uh? ¡Huuuu, tu novio no te deja respirar, Hannah! –gritó Alice entre risas cuando Cih se paró al lado de nosotras.
–¡Alice! –le grité otra vez enrojecida por la vergüenza, ya que la mitad de los presentes en la terraza habían escuchado los delirios de mi amiga, y luego, bajando la voz le dije a Cih– ¿y qué rayos haces tú aquí?.
–¿No te lo había dicho? –dijo él – ¿acaso no recuerdas que yo soy tu guardián?.
El alma se me fue al piso, ¡¿Por qué tenía que soltar sus idioteces enfrente de mi amiga?!.
–¿eh? – Alice asomó una sonrisa nerviosa en su rostro mientras me miraba– ¿Qué quiere decir éste extraño, Hannah?
Es verdad, Alice no estuvo en el salón de clases cuando presentaron a Cih, ¿¡y por qué rayo no dudó en declararnos pareja!?, bueno, pero ahora más importante que eso, tengo que aclararle la mente a mi pobre amiga antes de que se vuelva un ocho.
–Alice, ese chico se llama Cih, lo conocí a fuera de una tienda de magia, ¿recuerdas, la que te comenté?, bueno, eso fue ayer, ahora está en nuestra clase no sé por qué y dice ser mi guardián.
–¿eh?...jajajajajajaja!!! – y mientras se reía descontroladamente de lo que seguro considera una historia muy disparatada, le tiré una mirada asesina a Cih, la cual ignoró sin dificultad.
–Okay, ya cumpliste tu misión de dejarme en ridículo, ya te puedes ir –le dije enfadada a Cih.
–En realidad apenas estoy comenzando con mi misión – me quedé paralizada y lo voltee a ver totalmente congelada, él estaba sonriendo tranquilamente mientras se sentaba y abría su almuerzo.
Una presión invisible invadió mi cuerpo.<<¿¿Acaso tiene intensión de dejarme en ridículo en frente de toda la escuela??>> pensé. Una voz en mi cabeza me dijo << o a lo mejor es algo mucho peor…que te dejará marcada hasta la universidad o hasta que te cambien de colegio.>>. Unas gotas de sudor recorrieron mi cuello mientras otra voz pensaba <> Cuando la voz acabo de decir eso Alice dio un respingo.
–¿uh?, ¿Qué ocurre Alice? – le pregunté a mi amiga mientras ella estaba con los ojos muy abiertos mirando a alguna parte atrás del colegio. –¿En el bosque?, ¿qué es lo que vistes, Alice?.
Pero Alice solo levantó la mano y señaló a los árboles; era ya mediodía por lo que el paisaje estaba plenamente iluminado, razón por la cual pude ver una extraña sombra que no tenia sentido que estuviera allí.
–¿qué es eso…? – dije, la pregunta se quedo en el aire, los demás estudiantes no parecían haberse percatado de lo paralizadas que estábamos Alice y yo, cuando de repente…– Un momento…¿ése no es Cih?.
<<¡¿¿A qué hora se fue??!>> pensé con frustración, ya estaba corriendo por la parte trasera del instituto dirigiéndose directamente al bosque, persiguiendo aquella extraña sombra que acababa de desaparecer.
–¡Vamos!
– ¿¡ehh!? – pero ya era muy tarde, mi amiga me había tomado del brazo y me llevaba a rastras por todo el colegio bajando a una velocidad peligrosa por las escaleras.
–¡Por aquí! –dobló un pasillo y atravesó una gran puerta que nos dejo en el pequeño claro antes de que comenzara el bosque.
–¡Espera Alice! – Otra vez ignorada me arrastraron hasta el bosque donde mágicamente la luz del sol no entraba debido a las grandes y abundantes hojas de los árboles – ¡sabes que no podemos meternos al bosque Alice!.
–¡Shh.! –me calló ella – creo que escuche algo – susurró. –¡por aquí!.
Siguiendo presa de la sorprendentemente fuerte mano de mi amiga fuimos a parar a un claro interno del bosque, donde todo pasó demasiado rápido.
Primero, apenas entramos vimos a Cih a solo unos metros de aquella cosa negra que parecía una sombra en tres dimensiones, tenia alrededor de seis tentáculos y poros gigantes por todas partes.
Luego, en ese momento me fijé que Cih tenia una espada (o katana) en su mano y corría endemoniadamente rápido hacia aquel mounstro.
Y finalmente, la espada atravesaba a la sombra viviente y ésta estallaba en millones de partículas.
–¿Qué rayos…? –fue lo único que logre decir.
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Posted: Sat Jul 23, 2011 12:01 pm
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Posted: Sat Jul 23, 2011 12:15 pm
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Posted: Sat Jul 23, 2011 12:22 pm
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Posted: Sat Jul 23, 2011 12:24 pm
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Posted: Sat Jul 23, 2011 12:38 pm
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