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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:16 am
FILOSOFIA HERMETICA
- INTRODUCCION - HISTORIA - LOS SIETE PRINCIPIOS HERMETICOS - TRANSMUTACION MENTAL - EL TODO - EL UNIVERSO MENTAL - LA PARADOJA DIVINA - EL TODO EN TODO - LOS PLANOS DE CORRESPONDENCIA - VIBRACION - POLARIDAD - RITMO - CAUSALIDAD - GENERO - GENERO MENTAL - AXIOMAS HERMETICOS
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:34 am
INTRODUCCION
La hermética proviene de las enseñanzas de su Gran Fundador, Hermes Trismegisto, que compone las Doctrina Secreta del Templo del Misterio. Su modo y el de sus seguidores de tratar la verdad, dieron origen a la palabra tan usada en la vida cotidiana para indicar algo que está sellado; se dice ‘hermético’. Hermes Trismegisto, «el elegido de los dioses», murió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia. Contemporáneo del venerable sabio Abraham y su instructor. Hermes fue y es el Gran Sol Central del Ocultismo: Todas las bases fundamentales de las enseñanzas esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a la raza son originarias, en esencia, de las formuladas por Hermes.
Desde la tierra del Ganges muchos ocultistas avanzados se dirigieron hacia Egipto para postrarse a los pies del Maestro, y así reconciliar sus diferentes puntos de vista, estableciéndose firmemente la Doctrina Secreta. La obra de Hermes parece haberse dirigido en el sentido de sembrar la gran verdad que se ha desarrollado y germinado en tantas y tan extrañas formas, en vez de establecer una escuela de la filosofía que dominara el pensamiento del mundo. Sin embargo, la verdad original enseñada por él ha sido guardada intacta por un reducido número de hombres en cada época, siguieron el proceder hermético y reservaron su conocimiento para los pocos que estaban prontos para comprenderlo y dominarlo, pero al mismo tiempo, manteniendo ardiente la llama de la Sabiduría en el tiempo
«O, let not the flame die out! Cherished age after age in its dark cavern —in its holy temples cherished. Fed by pure ministers of love— let not the flame die out!»
(¡Oh, no dejes extinguirse la llama! Sustentada por generación tras generación en su oscura caverna —en sus templos sagrados sustentada. Nutrida por puros sacerdotes de amor— ¡no dejes extinguirse la llama!)
Estos hombres no buscaron nunca ni la aprobación popular ni acaparar gran número de prosélitos. Son indiferentes a esas cosas, pues saben de sobra cuán pocos hay en cada generación, capaces de recibir la verdad, o de reconocerla si se les presentara.
«Dondequiera que estén las huellas del Maestro, allí, los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par».
«Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.»
«Los labios de la Sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender.»
Los hermetistas nunca han deseado ser mártires, sino que han permanecido retirados, silenciosos y sonrientes ante los esfuerzos de algunos que se imaginaban, en su ardiente entusiasmo, que podían forzar a una raza de bárbaros a admitir verdades que sólo pueden comprender los que han avanzado mucho en el Sendero. Sin embargo, hay ciertas enseñanzas herméticas que, si se divulgaran, atraerían un griterío de odio y el desprecio de las multitudes, las que volverían a gritar de NUEVO: “¡Crucificadlo!… ¡Crucificadlo!"
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:37 am
HISTORIA
Desde el antiguo Egipto han venido las enseñanzas fundamentales y secretas que tan fuertemente han influido en los sistemas filosóficos de todas las razas y pueblos (India, Persia, Caldea, Medea, China, Japón, Asiria, la antigua Grecia y Roma), fue la cuna de la Sabiduría Secreta y de las doctrinas ocultistas, residencia de la Gran Logia de las fraternidades místicas
Por las puertas de su templo entraron todos los neófitos que, convertidos más tarde en Adeptos, Hierofantes y Maestros, se repartieron por todas partes, llevando consigo el precioso conocimiento que poseían e impartirlo con todo aquel que estuviera preparado para recibirlo. Hermes Trismegisto fue el padre de la sabiduría, el fundador de la astrología, el descubridor de la alquimia. Se cree que, en su última encarnación en este planeta fue contemporáneo de las más antiguas dinastías de Egipto, mucho antes de Moisés, se cree que fue contemporáneo de Abraham, e incluso hay quienes dicen que fue Abraham obtuvo muchos de sus conocimientos del mismo Hermes. Aproximadamente 300 años vivió y fue deidificado por los egipcios haciendo de él uno de sus dioses, bajo el nombre de Thoth. Años después los griegos hicieron también de él otro de sus dioses pero bajo su nombre: Hermes.
Aun en nuestros días usamos el término «hermético» en el sentido de «secreto», «reservado», etc., y esto es debido a que los hermetistas habían siempre observado rigurosamente el secreto de sus enseñanzas.
Las enseñanzas herméticas se encuentran en todos los países y en todas las religiones, pero nunca identificada con un país en particular ni con secta religiosa alguna. Esto es debido a la prédica que los antiguos instructores hicieron para evitar que la Doctrina Secreta se cristalizara en un credo. El antiguo ocultismo de la India y la Persia degeneró y se perdieron sus conocimientos, debido a que los instructores se habían convertido en sacerdotes y mezclaron la teología con la filosofía. Las enseñanzas herméticas de los gnósticos cristianos, enseñanzas que se perdieron por el tiempo de Constantino, quien mancilló la filosofía mezclándola con la teología, y la iglesia cristiana perdió entonces su verdadera esencia y espíritu, viéndose obligada a andar a ciegas durante varios siglos, sin que hasta ahora haya encontrado su camino, observándose actualmente que la iglesia cristiana está luchando nuevamente por aproximarse a sus antiguas enseñanzas místicas. Sin embargo hay quienes han conservado viva la llama, transmitiéndola de Maestro a discípulo, del iniciado al neófito, de los labios a los oídos. Esto se hizo necesario a fin de evitar las persecuciones de los teólogos de la Edad Media, quienes luchaban contra la Doctrina Secreta a sangre y fuego.
El Kyballion era el único documento recopilatorio de ciertas doctrinas herméticas que componían las bases fundamentales de la Doctrina Secreta. Un conjunto de máximas y axiomas que luego eran explicados y ampliados por los Iniciados. Estas enseñanzas constituyen realmente los principios básicos de la «alquimia hermética», la que, contrariamente a lo que se cree, está basada en el dominio de las fuerzas mentales y su transmutación, más que en el de los elementos materiales y su transmutación en oro.
«Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par.»
«Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría.»
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:44 am
LOS 7 PRINCIPIOS HERMETICOS
«Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par.»
Los siete principios sobre los que se basa toda la Filosofía Hermética son los siguientes: 1. EL PRINCIPIO DE MENTALISMO. 2. EL PRINCIPIO DE CORRESPONDENCIA. 3. EL PRINCIPIO DE VIBRACIÓN. 4. EL PRINCIPIO DE POLARIDAD. 5. EL PRINCIPIO DEL RITMO. 6. EL PRINCIPIO DE CAUSA Y EFECTO. 7. EL PRINCIPIO DE GENERACIÓN.
1. El principio de mentalismo «El TODO es Mente; el universo es mental.» Este principio explica que la realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de «universo material», «fenómenos de la vida», «materia», «energía», y todo cuanto es sensible a nuestros sentidos materiales, es espíritu. Explica también que todo el mundo fenomenal o universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser. La comprensión de este principio hermético de mentalismo habilita al individuo a realizar y conocer la ley que rige el universo mental, aplicándola a su bienestar y desarrollo. El estudiante de la Filosofía Hermética puede emplear conscientemente las grandes leyes mentales, en vez de usarlas por casualidad o ser usado por ellas, puede abrir las puertas del templo del conocimiento mental y psíquico y entrar en el mismo, libre e inteligentemente. Este principio explica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y el porqué todas éstas están subordinadas al dominio de la mente.
2. El principio de correspondencia «Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.» Este principio explica que siempre hay una cierta correspondencia entre las leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida. Con este principio se pueden resolver los misteriosos secretos de la Naturaleza, incluso los planos que se desconocen, ya que este principio es de aplicación universal en los diversos planos (mental, material o espiritual del Cosmos); es una ley universal. Los antiguos hermetistas consideraban este principio como uno de los más importantes auxiliares de la mente, por cuyo intermedio se puede descorrer el velo que oculta lo desconocido a nuestra vida. Su aplicación puede desgarrar un tanto el Velo de Isis, de tal manera que nos permita ver, aunque más no sea, algunos de los rasgos de la diosa. El conocimiento del principio de correspondencia habilita al hombre a razonar inteligentemente de lo conocido o lo desconocido.
3. El principio de vibración «Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.» Este principio, explica que todo está en movimiento, desde el TODO (que es puro espíritu) hasta la más grosera forma de materia, todo está en vibración. Este principio explica las diferencias entre las diversas manifestaciones de la materia, de la fuerza, de la mente y aun del mismo espíritu, las que no son sino el resultado de los varios estados vibratorios. La vibración del espíritu es de una intensidad infinita; tanto, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo, En el otro extremo de la escala hay formas de materia densísima, cuya vibración es tan débil que parece también estar en reposo. Desde el corpúsculo y el electrón, desde el átomo y la molécula hasta el astro y los Universos, todo está en vibración, incluso los estados o planos de la energía o fuerza y a los planos mentales y espirituales. Una perfecta comprensión de este principio habilita al estudiante hermético a controlar sus propias vibraciones mentales, así como las de los demás. Los Maestros también emplean este principio para conquistar los fenómenos naturales. «El que comprenda el principio vibratorio ha alcanzado el cetro del poder»
4. El principio de polaridad «Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.» Con este principio se explicaron paradojas como «los pares de opuestos pueden conciliarse, los extremos se tocan»; «todo es y no es al mismo tiempo», «toda verdad no es sino media verdad, toda verdad es medio falsa», etc. Se demuestra que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los «opuestos» no son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados entre ambos (frío y caliente, amor y odio, lindo y feo, luz y oscuridad, etc). Es posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia mente y en la mente de los demás, lo que es considerado como lo más importante por los hermetistas, entonces el «arte de polarizar» se convierte en una fase de la alquimia mental, conocida y practicada por los antiguos y modernos Maestros herméticos. La perfecta comprensión de este principio capacita para cambiar la propia polaridad, así como la de los demás, si uno se toma el tiempo y estudia lo necesario para dominar este arte.
5. El principio del ritmo «Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso, todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación.» Este principio demuestra que todo fluye en dos sentidos, en una oscilación de péndulo entre los dos polos que existen de acuerdo con el principio de polaridad. Esta ley lo mismo se manifiesta en la creación como en la destrucción de los mundos, en el progreso como en la decadencia de las naciones, en la vida, en las cosas todas, y, finalmente, en los estados mentales del hombre, y es con frecuencia a esto último que creen los hermetistas que este principio es el más importante. Emplean para ello la ley mental de neutralización. El Maestro se polariza a sí mismo en el punto donde desea quedarse, y entonces neutraliza la oscilación rítmica pendular que tendería a arrastrarlo hacia el otro polo. Todos los que han adquirido cierto grado de dominio sobre sí mismos ejecutan esto hasta cierto punto, consciente o inconscientemente, pero el Maestro lo efectúa conscientemente, y por el solo poder de su voluntad alcanza un grado tal de estabilidad y firmeza mental casi imposible de concebir por esa inmensa muchedumbre que va y viene en un continuado movimiento ondulatorio, impulsada por ese principio de ritmo.
6. El principio de causa y efecto «Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la Ley.» Este principio afirma que nada ocurre casualmente y que todo ocurre conforme a la Ley. Los hermetistas conocen los medios y los métodos por los cuales se pude ascender más allá del plano ordinario de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente el plano superior se convierten en causas en vez de efectos. Pero los Maestros, habiendo alcanzado el plano superior, dominan sus modalidades, sus caracteres, sus cualidades y poderes, así como el medio ambiente que los rodea, convirtiéndose de esta manera en dirigentes, en vez de ser los dirigidos, obedecen a la causalidad de los planos superiores en que se encuentran, pero prestan su colaboración para regular y regir en su propio plano. En lo dicho está condensado un valiosísimo conocimiento hermético: que el que sea capaz de leer entre líneas lo descubra, es nuestro deseo.
7. El principio de generación «La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.» Este principio encierra la verdad de que la generación se manifiesta en todo, estando siempre en acción los principios masculino y femenino. Esto es verdad, no solamente en el plano físico, sino también en el mental y en el espiritual. En el mundo físico este principio se manifiesta como «sexo», y en los planos superiores toma formas más elevadas, pero el principio subsiste siempre el mismo. Ninguna creación física, mental o espiritual, es posible sin este principio. La comprensión del mismo ilumina muchos de los problemas que tanto han confundido la mente de los hombres. Este principio creador obra siempre en el sentido de «generar», «regenerar» y «crear». Cada ser contiene en sí mismo los dos elementos de este principio.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:48 am
TRANSMUTACION MENTAL
«La mente así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental.»
Los hermetistas fueron los verdaderos creadores de la alquimia, de la astrología y la psicología, habiendo sido Hermes el fundador de esas escuelas de pensamiento. De la astrología ha derivado la astronomía moderna; de la alquimia ha surgido la química y de la psicología mística la psicología moderna.
«Transmutación» es el proceso de «cambiar de naturaleza, de sustancia y de forma, convirtiéndose en otra; transformarse en otra cosa» Y de acuerdo con esa definición, «transmutación menta» significa el arte de transformar o cambiar los estados, cualidades, formas, condiciones mentales etc., en otros. Si el universo es de naturaleza mental (como explica el primero principio hermético), entonces la transmutación mental debe ser el arte de cambiar o transformar las condiciones del universo, trátese de la materia, de la energía o de la mente. Así que esa transmutación, no es otra cosa que la magia, de la que tanto han hablado los escritores antiguos en sus obras místicas, pero acerca de la cual daban tan pocas instrucciones prácticas. Si todo es mental, entonces la posesión del medio que permita transmutar las condiciones mentales debe hacer del Maestro el dirigente y controlador de las condiciones materiales, así como de las operaciones llamadas mentales.
Es muy cierto que nadie, excepto los alquimistas mentales más avanzados, han alcanzado el grado de poder necesario para dominar las condiciones físicas más densas, tales como los elementos de la naturaleza, la producción y cesación de las tempestades, la producción y cesación de terremotos u otros fenómenos físicos de cualquier clase, pero que tales hombres existieron y que existen es una cosa que no duda ningún ocultista, sea de la escuela que sea. Mas los estudiantes y hermetistas de los grados inferiores al de Maestro —los iniciados e instructores— pueden también actuar y obrar libremente en el plano mental. Todo cuanto llamamos «fenómenos psíquicos», «influencia mental», «mentalismo» etc., son transmutación mental, pues existe un principio único, y nada importa el nombre que se dé a los fenómenos que se produzcan.
No solamente los estados mentales de uno mismo pueden ser transmutados según los métodos herméticos, sino que también puede hacerse esto con la mentalidad de los demás y, efectivamente, todos sufrimos transformaciones mentales de cualquier índole, inconscientemente, por lo general, pero a veces conscientemente, cuando comprendemos algo acerca de las leyes y principios que los rigen, y sobre todo cuando los demás ignoran los medios de protegerse a si mismos. Muchos estudiantes de mentalismo saben que las condiciones materiales dependen de las mentes de los demás, y pueden ser transmutadas y cambiadas de acuerdo con los deseos de la persona que quiere modificar sus condiciones de vida.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:54 am
EL TODO
«Más allá del Kosmos, del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueve y cambia, se encuentra la realidad Substancial, la Verdad Fundamental.»
«Sustancia» significa lo que yace oculto bajo toda manifestación externa, la realidad esencial, la cosa en sí misma. «Substancial» significa actualmente existente, el elemento esencial, el ser real. «Realidad» significa el estado del ser verdadero, real, eterno, permanente, fijo. Más allá de toda apariencia externa o manifestación debe haber siempre una realidad substancial. El hombre al considerar y examinar el universo, del cual es una unidad, no ve otra cosa que un cambio continuo en la materia, en las fuerzas en los estados mentales; todo se transforma y cambia; todo nace, crece y muere; todo declina y cae luego de adquirir el máximo desarrollo; no hay realidades, nada firme, nada duradero, fijo o substancial, nada permanente, todo es cambio; todas las cosas surgen y evolucionan de otras cosas; todo fluye y refluye, todo se construye y derrumba, todo es creación y destrucción, vida y muerte. Hay una acción continua que es seguida siempre de su reacción correspondiente. Los hombres han dado a esta realidad substancial muchos nombres: algunos la han denominado «Dios», otros «Divinidad Infinita» y «Eterna Energía», «Materia», etc., pero todos han reconocido su existencia. Es evidente por sí misma. No necesita argumentos.
Los hermetistas creen y enseñan que el TODO en sí mismo es y debe ser incognoscible. Consideran las teorías y especulaciones de los religiosos y metafísicos respecto a la naturaleza íntima del TODO como esfuerzos infantiles de mentes mortales para sorprender el secreto del Infinito. Todos esos esfuerzos han fracasado siempre, y seguirán fracasando, debido a la naturaleza misma de la tarea. El que especula sobre ello se encuentra perdido en un laberinto de pensamientos sin salida, y si persiste en su intento acaba por perder toda capacidad para razonar sanamente, hasta llegar a serle imposible la vida. «Lo que constituye la Verdad fundamental, la Realidad substancial, está más allá de toda denominación, pero el sabio lo llama el TODO.» «En su esencia, el TODO es incognoscible.» «Mas el dictamen de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto.»
La razón humana, cuyo dictamen debemos aceptar tanto como lo juzguemos conveniente, nos dice respeto al TODO, sin pretender desgarrar el velo de lo incognoscible: 1. EL TODO debe ser todo lo que realmente es. Nada puede existir fuera del TODO, o, de lo contrario, el TODO no sería tal. 2. EL TODO debe ser infinito (porque nada puede existir que defina, limite o ponga restricciones al TODO), eterno (debe haber existido siempre y debe existir por siempre, porque nada pudo haberlo creado y no hay nada que pueda destruirlo), inconmensurable (debe encontrarse en todas partes, porque nada existe, ni hay sitio alguno que esté más allá del TODO), continuo (porque no hay nada en ÉL que pueda interrumpirse, separarse o cesar en su absoluta continuidad), omnipotente (porque nada hay que pueda limitarlo, restringirlo, confinarlo u obstaculizarlo. 3. EL TODO debe ser inmutable (está ajeno a todo cambio en su naturaleza real, porque nada existe que pueda obligarlo a cambiar ni transformarse, no crece ni decrece). Debe haber «sido» siempre, y debe seguir «siendo» siempre también, idéntico a lo que es ahora: el TODO. Siendo el TODO Infinito, Absoluto, Eterno, Inmutable, debe deducirse que todo lo que es finito, mudable, transformable y condicionado, no puede ser el TODO. Y como nada existe fuera de Él en realidad, todo lo que sea finito debe ser nada realmente.
¿Es el TODO materia? Absolutamente no. La materia no puede manifestar Vida o Mentalidad, y como la mente está manifestada en el universo, el TODO no puede ser materia, pues nada asciende más allá de su propia fuente, nada puede manifestarse en un efecto si no lo está también en la causa, nada puede evolucionar o emerger como consecuente si no está involucrado o involucionado como antecedente. ¿Es el TODO fuerza o energía? No. La vida y la mente no pueden nacer de ciega energía, por las razones dadas un momento ha: «Nada puede subir más alto que su propia fuente, nada evoluciona si no ha involucionado, nada se manifiesta en un efecto si no está en la causa». ¿Que es lo que hay superior a la materia y a la energía, y que sepamos que existe en el Universo? ¡Vida y mente en todos sus diversos grados de desenvolvimiento! Pero el TODO no es vida y mente como es definida por la limitada capacidad mortal, porque esas son vida y mente finitas. El TODO es mente viviente e infinita tan amplia como nosotros podamos concebirla, puesto que la vida y la mente son muy superiores a la fuerza puramente mecánica o a la materia. Mente infinita y viviente, si se compara con la vida y la mentalidad finitas, los iluminados lo llaman Espíritu.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:57 am
EL UNIVERSO MENTAL
«El universo es una creación mental sostenida en la mente del TODO.»
El espíritu es simplemente el nombre que los hombres dan a la pequeña parte que pueden comprender de la más elevada concepción de la Infinita Mente Viviente, ésta significa la esencia real, tan superior a todo cuanto entendemos por mente y vida, como estas últimas a la energía y la materia. El espíritu está más allá de nuestra comprensión, y usamos dicho término en el mismo sentido y queriendo significar lo mismo que cuando hablamos del TODO. El Universo no es el TODO, ya que parece estar hecho de muchas, de múltiples unidades, y está en continuo cambio; si el Universo no es el TODO entonces debe ser nada; tal es la inevitable consecuencia que se presenta en la mente aparentemente. Pero esto no satisface la pregunta, porque nosotros somos sensibles y sentimos la existencia del Universo. Y si el universo es algo y no es el TODO. Si el átomo gritara «yo soy hombre», todavía sería modesto en comparación. El principio de correspondencia puede aplicarse aquí para explicar lo que es el Universo. En su propio plano de existencia, el hombre puede crear haciendo o construyendo algo con los materiales que el mundo externo le brinda (pero en el TODO no existen estos materiales) o por fecundación (pero el TODO no puede extraerse una porción de sí mismo, ni puede reproducirse ni multiplicarse). Luego existe una tercera forma de creación por parte del hombre: La imaginación (o creación mental). De esta forma, el hombre no utiliza herramientas materiales ni se reproduce a si mismo, sin embargo, su espíritu compenetra su creación mental. Siguiendo el principio de correspondencia, se puede pensar justificadamente que el TODO, puesto que es Infinita Mente Viviente, crea el Universo mentalmente, de una manera parecida al proceso mediante el cual el hombre crea sus imágenes mentales. El TODO no puede crear de ninguna manera, excepto mentalmente. Cualquier ser humano es capaz de crear un universo en su mente, así como el TODO crea los Kosmos en la suya propia. Mas vuestro universo sería la creación de una mente finita, en tanto que la del TODO sería la creación de un infinito. Las dos son iguales en clase, pero difieren infinitamente en grado. «El TODO crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de un millón de universos no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.»
«La mente infinita del TODO es la matriz del Kosmos.»
El principio de género o generación se manifiesta en todos los planos de la vida: material, mental y espiritual. Pero, según ya hemos indicado anteriormente, el «género» no significa «sexo», pues este último no es más que la manifestación material del género. «Género» significa «lo relativo» a la generación o creación. No obstante, el TODO está más allá del género, así como también está más allá de toda otra ley, incluyendo las del tiempo y del espacio. Mas cuando el TODO se manifiesta en el plano de la generación o creación, entonces actúa de acuerdo con la ley y con el Principio, pues se está moviendo en un plano inferior de existencia. Y consecuentemente, Él manifiesta el principio de género, en sus aspectos masculino y femenino, en el plano mental, por supuesto. Esta idea se acepta pasivamente por gran parte de la humanidad en el modo que se habla de un Dios Padre (divino) y una Naturaleza Madre (universal). La doctrina es que el principio masculino manifestado por el TODO permanece, en cierta manera, aparte de la creación mental del Universo. Proyecta su voluntad sobre el principio femenino (que puede ser llamado naturaleza), siendo en ésta que comienza la obra evolutiva de un Universo, de acuerdo a sus leyes. Gráficamente puede imaginarse como un Dios Padre y una Madre Naturaleza que fecunda vida, pero sólo como una idea material del proceso de creación, ya que el TODO es UNO, y que en su mente infinita es donde crean y generan y existen los Kosmos. Podría ayudaros a concebir esto propiamente el aplicarle la ley de correspondencia en vuestra propia mente. Sabéis que esa parte de vosotros que llamáis «yo», en cierto sentido, permanece aparte de la creación y de vuestras imágenes mentales en el intelecto. La parte de la mente en la que se efectúa la generación de imágenes puede ser llamada el «mí», en distinción con el «yo», que permanece aparte y que examina los pensamientos, ideas e imágenes del «mí». Como «arriba es abajo», acordaos, y los fenómenos de un plano pueden emplearse para resolver los enigmas de los planos superiores e inferiores. La Tierra no es más que un grano de arena en el Universo, hay millones y millones de tales mundos, y aun muchos mayores que él, todos concebidos en la mente del TODO. Y aun en nuestro sistema solar hay regiones y planos de vida muy superiores a los nuestros, y seres comparados con los que nosotros somos lo que las amebas respecto al hombre. Hay seres cuyos poderes y atributos son mucho más elevados que los del hombre, y éste jamás ha soñado que pudieran existir. Esos seres fueron en poco tiempo lo que nosotros ahora, y seremos un tiempo como ellos son. La muerte no es real, ni aun en sentido relativo: no es sino nacer en una vida nueva, y ascendemos y seguiremos ascendiendo a planos de vida cada vez más elevados, durante eones y eones de tiempo. Estamos en la mente del TODO y nuestras posibilidades y oportunidades son infinitas, lo mismo en el tiempo que en el espacio. Y al fin del gran ciclo de eones, cuando el TODO reabsorba sus creaciones en sí mismo, entonces seremos capaces de comprender la verdad toda de ser UNO con el TODO. «En la Mente del Padre-Madre, los hijos están en su hogar.»
«No hay nadie que no tenga padre y madre en el Universo.»
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Posted: Tue Oct 16, 2007 7:59 am
LA PARADOJA DIVINA «El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se imagina que puede desafiar sus leyes, ése no es más que un tonto vano y presuntuoso, que se estrellará contra las rocas y será aplastado por los elementos, en razón de su locura. El verdadero sabio conociendo la naturaleza del universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra las inferiores, y por medio de la alquimia transmuta lo que no es deseable, en lo valioso y de esta manera triunfa. La maestría consiste, no en sueños anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las fuerzas superiores contra las inferiores vibrando en los más elevados. La transmutación (no la negación presuntuosa), es el arma del Maestro.»
Ésa es la paradoja del Universo, la que resulta del principio de polaridad, principio que se manifiesta cuando el TODO empieza a crear. Aunque para el TODO infinito el Universo, sus leyes, sus poderes, su vida, sus fenómenos, son como cosas contempladas en el estado de meditación o ensueño, el Universo debe ser tratado como real, y la vida, las acciones y los pensamientos deben estar basados en ello, acordemente, si bien se tenga un claro conocimiento y realización de la Verdad Superior cada uno respecto a su propio plano y leyes.. Según el principio de polaridad sobre la verdad: lo absoluto y lo relativo. «Universo no es, sin embargo es». Lo que los hermetistas conocen como «Ley de la paradoja» es un aspecto del principio de polaridad. Las escrituras herméticas están llenas de toda clase de referencias respecto a esa paradoja que se descubre en todos los problemas de la Vida y del Ser. El Universo es una creación mental del TODO, por lo tanto, el Universo es, por supuesto, una ilusión, un sueño, una fantasmagoría, si se compara con el TODO en sí mismo. Mientras que para el TODO el Universo debe ser ilusorio e irreal, sin embargo para las mentes finitas que forman parte de ese Universo, y mirando a través de las mortales facultades, el Universo es ciertamente real, y así debe ser considerado. Al reconocer así el punto de vista absoluto, no cometeremos el error de ignorar o negar los hechos y fenómenos del Universo, tal como se nos presentan antes nuestras facultades mortales: no somos el TODO, recordémoslo. De manera, pues, que no necesitemos basarnos en esa ilusión y reconozcamos más bien la verdadera naturaleza del Universo y tratemos de comprender sus leyes mentales, esforzándonos en emplearlas en la forma más efectiva para nuestro progreso ascendente en toda la vida conforme vamos viajando de un plano a otro del ser. Las leyes de la naturaleza tampoco se hacen menos constantes o efectivas por el hecho de que las conozcamos y sepamos que son simples creaciones mentales. Obran plenamente en todos los planos. Y nos libertamos de las leyes inferiores, aplicándoles las superiores, y sólo podemos conseguirlo de ésta manera. Sin embargo, nadie sino el TODO puede escapar a la Ley, y esto es debido a que el TODO es la ley misma, de la cual todas las demás brotan. Mientras subsista el Universo subsistirán, porque aquel existe en virtud de esas leyes, las que forman la trama o el esqueleto en que el Universo se apoya. El Principio hermético del Mentalismo, enseñan que la naturaleza del Universo es mental, mientras que la ciencia afirma que es «material»; o según sus últimas noticias, que es «energía» en el último análisis. Las enseñanzas herméticas tampoco contradicen el principio de Spencer, el de la «Energía Infinita y Eterna, de la cual proceden todas las cosas», ya que reconocen que esa energía es la mente del TODO. Sus enseñanzas respecto a la Evolución y al Ritmo están casi de perfecto acuerdo con la Doctrina Hermética referente al principio del Ritmo. Así, pues, el estudiante no necesita dejar a un lado los puntos de vista científicos referentes al Universo. Todo lo que se le pide es que comprenda el principio básico de que el TODO es mente, de que el Universo es mental: sostenido firmemente en la mente del TODO. Por último, una vez que se comprenda la ventaja del Mentalismo se aprende a conocer, emplear y aplicar las leyes resultantes: «úsese la Ley contra las leyes; lo superior contra lo inferior, y por el arte de la alquimia trasmutad lo que no es deseable en lo estimable, triunfando en esa forma «El dominio consiste, no en sueños anormales o visiones y fantásticas imaginaciones, sino en emplear las fuerzas superiores contra las inferiores, escapando así a los dolores de los planos inferiores mediante la elevación a los superiores». Recuérdese siempre que la «transmutación y no la negación presuntuosa es el arma del Maestro».. No vivimos en un mundo de sueños, sino en un Universo que, si bien es relativo, es real. Nuestra misión en el Universo no es negar su existencia, sino vivir, empleando debidamente sus leyes para ascender de lo inferior a lo superior, viviendo y haciendo lo mejor que podamos dentro de las circunstancias que surgen cada día, y viviendo, todo lo posible, nuestras más elevadas ideas e ideales.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:01 am
«EL TODO» EN TODO «Si bien todas las cosas están en el TODO, es igualmente cierto que el TODO está en todas las cosas. El que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.» En esa máxima está encerrada una de las más grandes verdades filosóficas, científicas y religiosas. La doctrina hermética indica que el TODO es inminente e inherente al Universo, así como en toda parte, partícula, unidad o combinación, dentro del universo. El TODO está en la lombriz, pero la lombriz está muy lejos de ser el TODO. Pero aunque la lombriz exista meramente como una pequeña cosa, creada y teniendo su ser únicamente en la mente del TODO, el TODO es inmanente a ella, así como en las partículas que la componen. Y en proporción a la realización que obtenga el hombre de la existencia del Espíritu Subyacente inmanente en su propio ser se elevará en la escala de la vida. Esto es lo que significa el desarrollo espiritual; el reconocimiento, la realización y la manifestación del Espíritu interno Existen muchos Planos del Ser, muchos subplanos de vida, muchos grados de existencia en el Universo. Y todos dependen del adelanto de los seres en la escala, cuyo punto más bajo es la materia más densa, estando el Ser más elevado separado del Espíritu del TODO sólo por una sutilísima división, y por todas partes, a lo largo de esta escala de la vida, todo está en movimiento. Todos están en el sendero, cuyo fin y meta es el TODO. Todo progreso es una vuelta al hogar La doctrina hermética concerniente al proceso de la creación mental del Universo es que, al principio del ciclo creador, el TODO, en su aspecto de ser, proyecta su voluntad hacia su aspecto de «Devenir» y el proceso de la creación comienza. Se dice que este proceso se reduce a una disminución gradual de intensidad vibratoria hasta que se alcanza un grado muy bajo de energía vibrante, en cuyo punto se manifiesta la forma más densa posible de materia. Este proceso se llama involución porque el TODO se «envuelve» en su creación. Y esto tiene su correspondencia en los procesos mentales de un artista, escritor o inventor, quien se «envuelve» tanto en su creación mental que olvida casi completamente su propia existencia, pues en esos momentos «vive en su creación». Si en vez de la palabra «envolverse» empleáramos la de «absorberse», quizá se diera una idea más clara del significado que trata de sugerir. A este estado involucionario de la creación suele también llamársele la «Emanación» de la energía divina, así como el estado evolucionario se denomina «Absorción». En la efusión se manifiestan las fuerzas creadoras compactamente, como un todo desde el comienzo mismo del estado evolutivo o de «reabsorción» se manifiesta la ley de la individualización; esto es, la tendencia a separarse en unidades de fuerza, de tal manera que lo que dejó al TODO como no individualizada energía vuelve a su fuente originaria como innumerables unidades de vida, altamente desarrolladas, que se han ido levantando cada vez más alto en la escala por medio de la evolución física, mental y espiritual. Los antiguos herméticos empleaban la palabra «meditación» para describir el proceso de la creación mental del Universo en la mente del TODO, habiéndose empleado también frecuentemente la palabra «contemplación». Pero la idea que parece sugerir es la del empleo de la Atención Divina. «Atención» es una palabra derivada de raíz latina, que significa «alcanzar, llegar», y el acto de atención es realmente un «alcance, una extensión» de la energía mental. El proceso entero de la evolución, en todas sus fases, comienza y sigue de acuerdo con las leyes del proceso de «absorción». Todo esto ocupa eones y eones de tiempo; que no es más que un abrir y cerrar de ojos para el TODO. Al final, el TODO retira su atención (contemplación) o meditación del Universo, porque la Gran Obra ha terminado, y todo queda absorbido en Él de quien otrora emergiera. Pero el misterio de los misterios es que el Espíritu de cada alma no queda aniquilado, sino que se expande infinitamente, sumergiéndose uno en otro el Creador y el Creado. Ésa es la voz de la iluminación. La iluminación expuesta sobre la meditación y el subsiguiente despertar de ella del TODO no es, por supuesto, más que un intento de descripción del proceso infinito, mediante un ejemplo finito. Y así, como el TODO se despierta de su meditación sobre el Universo, así también el hombre (a su debido tiempo) cesará de manifestarse sobre el plano material y se irá retirando cada vez más en el espíritu Interno, que, ciertamente, es el «Ego Divino». EL TODO ES, el TODO OBRA PORQUE OBRA, el TODO es la razón en sí misma, y puede decirse en verdad que Él es su propia razón, su propia ley; su propio acto, mejor aún: Que el TODO, su razón, su acto y su ley, son uno, siendo las palabras diferentes nombres de la misma cosa.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:02 am
LOS PLANOS DE CORRESPONDENCIA
«Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba.»
El segundo gran principio hermético encierra la verdad de que existe entre los diversos planos de manifestación de la vida y del ser una armonía, concordancia y correspondencia. La Filosofía Hermética considera que el Universo puede dividirse en tres grandes clases de fenómenos, conocidas como los tres Grandes Planos: EL PLANO FÍSICO. EL PLANO MENTAL. EL PLANO ESPIRITUAL.
Estas divisiones no son los únicos planos existentes sino conjuntos (o grupos) de subplanos menores, siendo el punto más bajo la materia indiferenciada del plano físico y el más elevado el del Espíritu. Cuando se alcanza lo que se considera el límite de uno de los planos, este no es tal sino que no es nítido, ejemplo entre la parte superior del Plano Físico y la inferior del Mental.
Un plano no es un lugar ni una dimensión ordinaria del espacio. Puede ser considerado como un estado o condición, pero tampoco lo es, ya que el estado o condición es un grado dimensional, es una escala, y está sujeto a medida. Una «dimensión» es una medida en línea recta, relacionada con una medida base. Las dimensiones ordinarias del espacio son longitud, ancho y altura. Pero existe otra dimensión de las cosas creadas, que se conoce como Cuarta Dimensión, es el tipo usado para determinar los «grados» o planos. Esta cuarta dimensión puede ser denominada la de «Vibración». Desde la más elevada manifestación hasta la más baja, todas las cosas vibran, con diferente intensidad y en diferentes dimensiones y de diferente manera. Los grados de «intensidad» vibratoria constituyen los grados para medir en la escala de vibraciones, o sea los grados de la Cuarta Dimensión. Todos estos grados forman lo que los ocultistas llaman «planos». Cuanto más elevado es el grado de vibración, tanto más elevado es el plano. De manera, pues, que aunque un plano no es un lugar, ni estado o condición, posee, sin embargo, cualidades comunes a ambos. Algo más tendremos que decir sobre las vibraciones en los próximos capítulos, en los que estudiaremos el principio hermético de Vibración. Los herméticos subdividen cada uno de esos tres grandes planos en siete planos menores, y cada uno de éstos en siete subplanos, siendo estas divisiones más o menos arbitrarias, esfumándose unas en otras, pero han sido adoptadas por conveniencias del estudio científico. GRAN PLANO FÍSICO Es la división de planos menores que comprende todos los fenómenos del universo que se refieren a la materia, fuerzas, energía y manifestaciones físicas. La proposición de los hermetistas es que la materia no es más que una forma de energía y le adjudican tres de los siete planos menores del Gran Plano Físico. Estos subplanos son: EL PLANO DE MATERIA (A) EL PLANO DE MATERIA (B) EL PLANO DE MATERIA (C) EL PLANO DE SUSTANCIA ETÉRICA. EL PLANO DE ENERGÍA (A) EL PLANO DE ENERGÍA (B) EL PLANO DE ENERGÍA (C) El Plano de Materia A comprende las formas materiales sólidas, líquidas y gases. El Plano de Materia B comprende ciertas formas más elevadas como los fenómenos de la materia radiante (bajo sus fases de radium, etc). El Plano de la Materia C comprende formas de la materia aún más sutil y tenue (cuya existencia ni siquiera sospechan los hombres de ciencia actuales). El Plano de la sustancia Etérea comprende lo que la ciencia denomina «éter» (sustancia que compenetra todo el Espacio Universal y que obra como médium para la transmisión de ondas de energía ya que es el eslabón de unión entre la llamada materia y la energía, participando de la naturaleza de ambas). La doctrina hermética dice que ese plano tiene siete subdivisiones y que en realidad, hay siete éteres en vez de uno. El Plano de la Energía A, comprende las formas de energía que la ciencia conoce corrientemente (subdivididas en: Calor, Luz, Magnetismo, Electricidad y Atracción, más otras varias formas de fuerza que aún no han sido denominadas o clasificadas). El Plano de la Energía B comprende siete subdivisiones de las más elevadas modalidades de energía que han sido llamadas «Las Fuerzas Sutiles de la Naturaleza», cuya manifestación se provoca mediante ciertos fenómenos mentales, cuyos fenómenos son posibles merced a ellas. El Plano de la Energía C comprende siete subdivisiones de energía tan elevadamente organizada que tiene muchas de las características de la vida, pero no son reconocidas por el hombre en el actual estado de desarrollo, siendo utilizables solamente para los seres del Planeta Espiritual.
GRAN PLANO MENTAL Comprende esas formas de cosas vivientes que conocemos en la vida ordinaria, así como otras formas no tan bien conocidas, salvo por los ocultistas. EL PLANO DE LA MENTE MINERAL EL PLANO DE LA MENTE ELEMENTAL (A) EL PLANO DE LA MENTE VEGETAL EL PLANO DE LA MENTE ELEMENTAL (B) EL PLANO DE LA MENTE ANIMAL EL PLANO DE LA MENTE ELEMENTAL (C) EL PLANO DE LA MENTE HUMANA. El Plano de la Mente Mineral comprende, con sus siete subdivisiones, los estados o condiciones de las unidades o entidades que animan los minerales y sustancias químicas, dotándolas de un «alma» (con sus deseos, gustos, voluntad y sentimientos). Entonces los minerales (sus átomos y moléculas) son, a diferencia de lo que se creía antiguamente, seres vivientes de escaso grado de desarrollo, vida y mentalidad. El hombre corriente no suele atribuir mente, alma o vida al reino mineral, pero todos los ocultistas reconocen la existencia del mismo, y la ciencia moderna se está encaminando rápidamente hacia este punto de vista. El Plano de la Mente Elemental A comprende, junto con sus siete subdivisiones, el estado o condición y grado de desarrollo mental y vital de una clase de entidades desconocidas para el hombre corriente (ya que son invisibles para sus sentidos ordinarios), pero que el ocultista conoce, así como el papel que desempeñan en el Drama del Universo. Su grado de inteligencia es intermedio entre las entidades minerales y químicas por una parte y las entidades del reino animal por la otra. El Plano de la Mente Vegetal y sus siete subdivisiones comprende los estados o condiciones de las entidades que encierra el mundo vegetal, los fenómenos mentales y vitales que se conocen corrientemente. Los vegetales tienen vida, mente y alma, tanto como los animales, el hombre y el superhombre. El Plano de la Mente Elemental B y sus siete subdivisiones comprende los estados y condiciones de una forma de elementales cuya mente y vitalidad se encuentra en la escala entre el Plano de la Mente Vegetal y el Plano de la mente Animal, participando dichas entidades de la naturaleza de ambos. El Plano de la Mente Animal y sus siete subdivisiones comprende los estados y condiciones de las entidades que animan los cuerpos vivientes de los animales y que son familiares a todos. El Plano de la Mente Elemental C y sus siete subdivisiones comprende las entidades o seres invisibles, que se encuentran entre la vida animal y la humana. Los elementos pertenecientes a este plano y que están en el grado más elevado del mismo, son semihumanos en inteligencia. El Plano de la mente Humana y sus siete subdivisiones comprende las manifestaciones de la vida y mentalidad que son comunes al hombre en sus varios grados y divisiones. En este punto debemos indicar el hecho de que el hombre corriente actual ocupa la cuarta subdivisión del Plano de la mente Humana, y sólo los más inteligentes han cruzado los límites de la quinta subdivisión. Pero debemos recordar que ha habido razas anteriores a las nuestras que han pasado por esos grados y después más allá de ellos. El hombre de la sexta subdivisión será el superhombre, y el de la séptima el ultra hombre. Los Planos Elementales guardan una estrecha relación en mentalidad y vitalidad con los Planos Mineral, Vegetal, Animal y Humano como eslabones de unión en las condiciones anímicas, o estados de ser diversos, entre los demás planos, alcanzándose así ciertas formas de desenvolvimiento.
GRAN PLANO ESPIRITUAL Los siete planos menores del Gran Plano Espiritual (cada uno de los cuales tiene las usuales siete subdivisiones), comprenden seres tan superiores al hombre actual como este último es superior al gusano o quizás a formas aún inferiores. Su mente es tan elevada que nosotros apenas si pensamos, y nuestros procesos mentales les parecen puros procesos materiales. La materia que forma sus cuerpos es del plano más elevado, y algunos se dicen que están envueltos por pura energía. En los planos menores inferiores viven los llamados Maestros y Adeptos. Sobre ellos están las grandes jerarquías de huestes angélicas llamados Ángeles, Arcángeles o semidioses. Y por encima de éstos se encuentran los que podrían llamarse dioses (con su grado de elevación tan alto, tan grande su poder e inteligencia, sobrepasando toda concepción del hombre sobre las deidades), pero mortales y su plano es inferior al del Espíritu Absoluto. Muchos de esos seres, incluso las huestes angelicales, tienen sumo interés por las cosas del Universo y desempeñan un papel importantísimo en sus procesos. Su intervención ocasional y auxilio directo en los asuntos humanos han dado origen a muchas leyendas, creencias, religiones y tradiciones de las razas pasadas y actuales. Han superpuesto su conocimiento y poder sobre el mundo una y otra vez, todo bajo la ley del TODO, por supuesto. Pero sin embargo, aún esos elevadísimos seres existen meramente como creaciones de la mente del TODO y están sujetos a los procesos cósmicos y a las leyes universales. Únicamente aquellos cuya mentalidad ha sido cuidadosamente educada en la Filosofía Hermética durante años enteros, y los que han traído consigo, de encarnaciones anteriores, el conocimiento adquirido previamente, pueden comprender adecuadamente lo que significan las enseñanzas referentes a los planos espirituales. El significado de la palabra «Espíritu», tal como lo usan los herméticos, es sinónimo de «poder viviente», de fuerza animada, de esencia interna o vital, etc., significación que no debe confundirse con lo que generalmente se atribuye al término en cuestión: «religioso, eclesiástico, espiritual, etéreo, santo, etc.» de alma. El ocultista emplea la palabra Espíritu en el sentido de «principio animador», lo que lleva consigo la idea de poder, de energía viviente, de fuerza mística, etc.
El Principio de la Sustancia Mental se aplica, por supuesto, a todos los planos, porque todos están en la mente del TODO. El Principio de Correspondencia se manifiesta en todos, porque existe analogía, acuerdo, correspondencia y concordancia entre los varios planos.
El Principio de Vibración se manifiesta también en todos los planos, pues las diferenciales que los dividen son consecuencia de la vibración.
El Principio de Polaridad se manifiesta en cada plano, siendo los extremos o polos aparentemente opuestos y contradictorios.
El Principio del ritmo se manifiesta en cada plano, con flujo y reflujo, ascenso y descenso, ingreso y egreso.
El Principio de Causa y Efecto se manifiesta en cada plano, teniendo todo efecto su causa y toda causa su efecto.
El Principio de Género se manifiesta en cada plano, estando siempre expresada la energía creadora y operando mediante los aspectos masculino y femenino.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:03 am
VIBRACIÓN
«Nada reposa; todo se mueve; todo vibra.»
El tercer Gran Principio Hermético (Principio de la Vibración) encierra la verdad de que el movimiento se manifiesta en todo el Universo. Nada está en reposo, todo se mueve vibra y circula. Las diferencias entre las diversas manifestaciones del poder universal se deben por completo al diferente modo e intensidad vibratoria. El TODO mismo manifiesta una vibración constante de tal infinita intensidad y rapidez, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo. El espíritu es uno de los polos de la vibración, constituyendo el otro polo formas de materia extremadamente densas. Entre ambos polos hay millones y millones de diferentes intensidades y modos de vibración.
Tomando el análisis de la ciencia, toda materia manifiesta, en algún grado, la vibración producida por la temperatura o el calor. Todas las partículas de materia están siguiendo un movimiento circular, lo mismo los corpúsculos que los planetas girando alrededor del Sol. Las moléculas que se compone cualquier clase de materia están en constante vibración, moviéndose unas en torno de otras, y también unas contra otras (incluso sus átomos con sus respectivos electrones presentan vibraciones y movimientos constantes).
Cuando un objeto ha alcanzado cierto grado de vibración, sus moléculas se desintegran, pierde su integridad física resolviéndose en sus elementos originales o átomos. A mayores vibraciones, se desintegran los átomos, separándose en innumerables corpúsculos (como electrones). Y, finalmente, hasta los corpúsculos desaparecerían y podría decirse que el objeto estaría compuesto por sustancia etérea. La ciencia frena aquí, pero los herméticos dicen que si las vibraciones continuaran aumentando el objeto pasaría sucesivamente por estados de manifestación superiores, llegando al plano mental y después al espiritual, hasta ser por último absorbido en el TODO QUE ES EL Espíritu Absoluto.
La ciencia no ha explicado aún formas de energía vibratoria como el fenómeno de cohesión (atracción molecular) ni de la afinidad química (atracción atómica) ni de la gravitación (atracción de una partícula o masa a otra, el mayor misterio de los tres).
La doctrina hermética va mucho más allá que la ciencia moderna, y afirma que toda manifestación de pensamiento, emoción, razón, voluntad, deseo o cualquier otro estado mental, va acompañada por vibraciones (con sus respectivas intensidad y modalidad), parte de las cuales se emanan al exterior y tienden a afectar las mentes de los demás por «inducción». Esta es la causa de la telepatía, de la influencia mental y de otros efectos del poder de una mente sobre otra, la que ya va siendo de dominio público con la expansión del ocultismo.
Conociendo el Principio de Vibración, aplicado a los fenómenos mentales, se puede polarizar la mente en el grado que se quiera, obteniendo así un perfecto dominio y contralor sobre sus estados mentales. De la misma manera, con suficientes conocimientos de la «transmutación mental», se podrá afectar las mentes de los demás, produciendo en ellos los requeridos estados mentales. Dicho de otro modo; se podrá producir en el Plano Mental lo que la ciencia produce en el físico, o sea las vibraciones a voluntad.
«Aquel que ha comprendido el Principio de Vibración, ha alcanzado el cetro del Poder»
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:04 am
POLARIDAD «Todo es dual, todo tiene polos; todo su par de opuestos; los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.»
El Cuarto Gran Principio Hermético (Principio de polaridad) encierra la verdad de que todas las cosas manifestadas tienen dos lados, dos aspectos, dos polos; un par de opuestos con innumerables grados entre ambos extremos.
Las enseñanzas herméticas opinan sobre la cuestión de grado que existe entre cosas aparentemente opuestas, afirman que todo par de opuestos puede conciliarse y que la tesis y la antítesis son idénticas en naturaleza, difiriendo sólo en grado. La conciliación universal de los opuestos se efectúa reconociendo este Principio de Polaridad.
El espíritu y la materia no son más que polos de las mismas cosas, siendo los planos intermediarios cuestión de grados vibratorios meramente. El TODO y los muchos son los mismos, residiendo la diferencia solamente en el grado de manifestación mental. De manera, pues, que la LEY y las leyes son los dos polos de una sola y misma cosa. E igual sucede con el PRINCIPIO y los principios, con la MENTE infinita y la mente finita.
Si pasamos al plano físico encontramos que el calor y el frío son de naturaleza idéntica, siendo la diferencia simple cuestión de grados, además escogiendo dos grados arbitrariamente (sin ser los extremos), el superior es siempre más caliente que el inferior (que es más frío), sin embargo ese grado “frío” que escogimos será siempre más caliente que el extremo inferior, así mismo, el “calor” que escogimos será siempre más frío que el extremo superior. Otras comparaciones como «elevado y bajo», «Este y Oeste», «Luz y Oscuridad», «ruido y quietud», «positivo y negativo», «Bien y Mal», etc. Igual cosa sucede en el plano mental. El amor y el odio son considerados como, completamente diferentes e irreconciliables. Pero si aplicamos el Principio de Polaridad, encontraremos que no existe un amor absoluto o un odio absoluto, diferentes uno de otro. Los dos no son más que términos aplicados a los dos polos de la misma cosa. Empezando en cualquier punto de la escala, encontramos «más amor» o «menos odio», si ascendemos por ella, o «menos amor» si por ella descendemos, y esto es cierto, sin importar nada el punto, alto y bajo, que tomemos como partida. Otros ejemplos claros: «valor y miedo» o «agrado y desprecio»
Este hecho es el que permite al hermético transmutar un estado mental en otro, siguiendo las líneas de polarización. Las cosas de diferente clase no pueden transmutarse unas en otras, pero sí las de igual clase, en un grado diferente. Así, el Amor puede transmutar en Odio, pero no podrá convertirse en Este o Rojo, igualmente el Odio puede tornarse en Amor cambiando su polaridad. Las cosas duras pueden tornarse blandas, las calientes, frías, y así sucesivamente, efectuándose siempre la transmutación entre cosas de la misma clase, pero de grado diferente. Ya sea en los estados mentales como en los fenómenos del plano físico, los dos polos pueden ser clasificados como positivo y negativo, respectivamente (ejemplo: el Amor es positivo respecto del odio y el calor respecto del frío). La tendencia de la Naturaleza es en dirección a la actividad dominante del polo positivo.
El conocimiento de este gran principio hermético permitirá comprender mejor los propios estados mentales, así como los de los demás. Es muy conveniente familiarizarse con este principio, porque su comprensión correcta arrojará muchísima luz sobre problemas difíciles y oscuros.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:05 am
RITMO
«Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la compensación.»
El Quinto Gran Principio Hermético (Principio del Ritmo), que está estrechamente relacionado con el Principio de Polaridad, encierra la verdad de que en todos se manifiesta una oscilación medida semejante al del péndulo, manifestándose siempre entre los dos polos los planos físico, mental y espiritual. En realidad, es muy difícil establecer los opuestos polares extremos en la mayoría de los casos. Empezando por las manifestaciones del Espíritu (el TODO) siempre hay una Emanación, seguida de Absorción, «la respiración y la aspiración de Brahma», según los brahmines. El principio se manifiesta en la creación y destrucción de los mundos, en la elevación y caída de las naciones, en la historia de la vida de todas las cosas y, finalmente, en los estados mentales del hombre, la noche sigue al día y el día a la noche. Todo movimiento participa del Ritmo. La ciencia moderna reconoce el principio del Ritmo, y lo considera de aplicación universal en cuanto se refiere a las cosas materiales. Pero los herméticos llevan el principio mucho más allá y saben que sus manifestaciones se extienden a las actividades mentales del hombre, y que él solo explica la gran sucesión de sus modalidades, sentimientos y otros cambios contundentes que notamos en nosotros mismos. Los Maestros Herméticos descubrieron la Ley de Neutralización, la oscilación del péndulo se produce en el plano inconsciente de la mente y la conciencia no queda, por consiguiente, afectada. Su operación consiste en elevar al Ego sobre las vibraciones del plano inconsciente de la actividad mental, de manera que la oscilación negativa del péndulo no se manifieste en la conciencia y no quede uno afectado por ella. Todo hombre, que en mayor o menor grado, ha adquirido cierto dominio de sí mismo, puede impedir que sus modalidades o estados mentales negativos lo afecten, mediante la aplicación de la ley de la neutralización. El maestro, sin embargo, lleva esto hasta un grado muchísimo mayor de eficacia y proficiencia, y, mediante su voluntad, llega a un grado de equilibrio e inflexibilidad mental casi imposible de concebir por aquellos que se dejan llevar y traer por el péndulo mental de sus sentimientos y modalidades. Todo ser humano tiene períodos de valor, que son seguidos de períodos de desaliento y miedo. Y así sucede con todos o la mayoría por lo menos: marea de sentimientos y emociones se elevan y caen, pero nunca se sospecha la causa de ese fenómeno. La voluntad es muy superior a la manifestación consciente de este principio, por más que el principio mismo nunca puede ser destruido. Podremos sustraernos a sus efectos, pero, no obstante, el principio obrará. El péndulo siempre oscila, si bien podemos evitar el ser arrastrados por su oscilación. LEY DE LA COMPENSACION «La medida de la oscilación hacia la derecha es la misma que la de la oscilación a la izquierda; el ritmo es la compensación».
La ley de compensación es la que hace que la oscilación en una dirección determine otra oscilación en sentido contrario, y así se equilibran mutuamente. En el Plano Físico vemos muchos ejemplos de esta ley: El péndulo de un reloj, las estaciones del año, las mareas. Si la oscilación hacia la derecha es grande, la oscilación hacia la izquierda lo es igualmente, del mismo modo un objeto cualquiera arrojado hacia arriba, tiene que recorrer exactamente el mismo camino de vuelta. Esta ley es constante en el Plano Físico, como cualquier referencia a la mayor autoridad científica lo corroborará.
En cambio, los herméticos lo llevan al Plano de la Mente: El que goza mucho, también sufre mucho (porque su sistema nervioso y temperamento le generan grandes dolores). La regla es que la capacidad para el placer y el dolor en cada individuo está equilibrada. La ley de compensación opera ampliamente aquí también. Pero el hermético va más allá aún en esta materia, y afirma que antes de que uno pueda gozar de cierto grado de placer es necesario que haya oscilado proporcionalmente otro tanto hacia el otro polo del sentimiento o sensación. El negativo en esta materia precede al positivo; es decir, que al experimentar cierto grado de placer no se seguirá que «haya que pagarlo» con un correspondiente grado de dolor; por el contrario, el placer es la oscilación rítmica, de acuerdo con la ley de compensación, originada por un grado de dolor experimentado previamente, bien en la vida actual o en encarnaciones anteriores. Los herméticos consideran la cadena de vidas como continua, como simples puertas de una sola vida del individuo, de suerte que la oscilación rítmica es considerada en esta forma, mientras que no tendría significado alguno si no se admitiera la doctrina de la reencarnación. La ley de compensación desempeña una parte importante en la vida de los hombres, pues se verá que uno generalmente paga el precio de lo que tiene o le falta. Si se posee una cosa, falta otra, y así se equilibra la balanza. Las cosas que uno obtiene siempre las paga con las que pierde. La ley de compensación está siempre obrando, equilibrando y contrabalanceando las cosas continuamente, en la sucesión del tiempo, aunque la oscilación del ritmo tarde vidas enteras.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:06 am
CAUSALIDAD
«Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo ocurre de acuerdo con la ley. Azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero ninguno escapa a la ley.»
EL Sexto Gran Principio Hermético (Principio de Causa y Efecto) fue enunciado por los Instructores Herméticos de los tiempos primitivos. Encierra la verdad de que nada sucede casualmente; es sólo un término que indica la existencia de una causa no reconocida o percibida; que el fenómeno es continuo, sin soluciones de continuidad.
Lo que se llama casualidad es meramente una expresión concerniente a causas que no podemos percibir, causas que están fuera de la comprensión. Por ejemplo, el número que número que sale al tirar un dado, responde a causas, o cadenas de causas, eslabones en ininterrumpida sucesión, hasta donde la mente no puede alcanzar. La posición del dado en la caja, la suma de energía muscular empleada al arrojarlo, el estado de la mesa, etc., son otras tantas causas cuyo efecto puede verse. Pero, tras éstas, hay encadenamiento de causas invisibles precedentes, todas las cuales obran sobre el número que el dado debe mostrar en su cara superior. Todo cae bajo la operación de la Ley de Causa y Efecto. Nada ocurre sin causa, o, mejor dicho, sin una cadena de causas.
Un suceso o acontecimiento es lo que viene, llega u ocurre como consecuencia o resultado de un acontecimiento o evento anterior. Ningún acontecimiento crea otro, sino que no es nada más que el eslabón precedente en la gran cadena coordenada de sucesos que fluyen de la energía creadora del TODO. Hay una continuidad de solución entre todos los acontecimientos precedentes, consecuentes y subsecuentes. Existe siempre una relación entre todo lo que ha pasado y todo lo que sigue. Si cierto hombre no hubiera encontrado a cierta mujer en la oscura Edad de Piedra, nada de los acontecimientos siguientes que llevan al modo de vida que llevamos ni a ser quienes somos hubieran ocurrido. Todo pensamiento generado en nuestra mente, todo acto realizado, tiene sus resultados directos e indirectos, que se eslabonan coordinadamente en la gran cadena de Causas y Efectos. No deseamos entrar a discutir sobre el libre albedrío y el determinismo, en esta obra, por múltiples razones. El Principio de Polaridad demuestra que ambos aspectos (el libre-albedrío y el determinismo) son medias-verdades: los opuestos polos de la verdad. La verdad es que el hombre puede ser a la vez libre y limitado por la necesidad, dependiendo todo del significado de los términos y de la altura de la verdad desde la cual se examine el asunto. «Cuanto más lejana está la creación del Centro, tanto más limitada está. Cuanto más próxima está del Centro, tanto más libre está».
Los hombres en su mayoría, son más o menos esclavos de la herencia, del medio ambiente, de la sociedad, de sus conocimientos, de su entorno, de su cultura y manifiestan muy poco libre albedrío. Se ven arrastrados por las opiniones, costumbres y pensamientos del mundo externo, así como también por sus emociones, sentimientos y modalidades. La mayoría de los hombres son movidos como las fichas en el tablero de ajedrez de la vida, desempeñan su parte y se quedan a un lado después del juego. Los Maestros, que conocen las reglas del juego, se elevan por encima del plano de la vida material, y colocándose en contacto con los poderes superiores de sus naturalezas dominan sus propias modalidades, caracteres, cualidades y polaridades, así como el medio ambiente que los rodee, haciéndose en esta forma directores del juego en vez de meras fichas: Causas en vez de Efectos, pero sin librarse de la causalidad en los planos superiores sino que están bajo el controlador de esas leyes. Mientras obedecen y sirven en los Planos Superiores, dominan y son dueños del plano material. Nada hay fuera de la ley; nada ocurre en contra de ella. Pero, a pesar de ello, no se vaya a caer en el error de que el hombre es un autómata ciego, al contrario. La doctrina hermética dice que el hombre puede emplear la Ley contra las leyes, que lo superior siempre prevalecerá contra lo inferior, hasta que el hombre haya alcanzado aquel estado en el que buscará refugio en la LEY misma y podrá evadirse de todas las leyes fenomenales.
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Posted: Tue Oct 16, 2007 8:08 am
GENERO
«El género está en todo, todo tiene su principio masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planos.»
EL Séptimo Gran Principio Hermético (Principio de Género) encierra la verdad de que el género se manifiesta en todas las cosas, de que los principios masculinos y femeninos están siempre presentes en plena actividad en todos los fenómenos y en cada uno de los planos de la vida.
La palabra «género» deriva de la raíz latina que significa «concebir, procrear, generar, crear, producir». El acto sexual no es más que una mera manifestación del Género en cierto plano del Gran Plano Físico: el de la vida orgánica. Es necesario distinguir que esta no es la única forma de creación a partir de géneros. El oficio del género es solamente el de crear, producir, generar, etc., y sus manifestaciones son visibles en todos los planos fenomenales.
La última palabra de la ciencia es que el átomo está compuesto por una multitud de corpúsculos que giran unos en torno de otros y vibran con un elevado grado de intensidad. Los corpúsculos positivos (masculinos) parecen ejercer cierta influencia sobre los negativos (femeninos), impulsando a estos a constituir ciertas combinaciones que dan como resultado la «creación» o «generación» de un átomo.
El polo negativo (actualmente rebautizado como «cátodo» o preferentemente como «femenino») de la batería es realmente el polo en y por el cual se manifiesta la generación o producción de formas y energías nuevas, este polo es el principio madre de los Fenómenos Eléctricos y de las más sutiles formas de materia que la ciencia conoce actualmente. Por este motivo, se insiste en sustituirlo por la palabra «femenino» en vez del antiguo término «negativo». Las últimas enseñanzas científicas dicen que los corpúsculos o electrones creadores son femeninos compuestos por energía femenina.
Un corpúsculo femenino busca activamente una unión con un corpúsculo masculino, animado por el impulso natural a crear nuevas formas de materia o energía, por su propia voluntad. Cuando un corpúsculo femenino se une a otro masculino, empieza determinado proceso. Las partículas femeninas vibran más intensamente bajo la influencia de la energía masculina y giran rápidamente en torno de esta última. El resultado es el nacimiento de un nuevo átomo. Este nuevo átomo está compuesto realmente por una unión de electrones masculinos y femeninos, pero cuando la unión se efectúa el átomo es una cosa separada, que posee ciertas propiedades, pero que ya no manifiesta más la propiedad de electricidad en libertad. El proceso del desprendimiento o separación de los electrones femeninos se llama «ionización». De sus uniones o combinaciones surgen las diversas manifestaciones de la luz, del calor, de la electricidad, del magnetismo, de la atracción, de la repulsión, de las afinidades químicas y sus contrarios, así como otros fenómenos de índole similar.
El papel del principio masculino parece ser el de dirigir a cierta energía inherente hacia el principio femenino, poniendo así en actividad el proceso creador. Pero el principio femenino es el único que ejecuta siempre el trabajo activo creador en todos los planos absolutamente. Pero, sin embargo, cada principio es incapaz de energía operadora sin la ayuda del otro. Por esta razón, todo en el mundo orgánico manifiesta ambos géneros: siempre está el principio masculino presente en la forma femenina.
La electricidad se considera actualmente como «algo» en lo que todas las demás formas de energía se mezclan o disuelven. La Teoría Eléctrica del Universo es la última doctrina científica emitida, y está adquiriendo rápidamente gran popularidad y aceptación. Y de esto se deduce que, si hemos podido descubrir en el fenómeno de la electricidad, en la misma raíz o fuente de sus manifestaciones, una evidencia clara e inequívoca de la presencia del género y de sus actividades, se puede afirmar sin miedo que la ciencia llegará, últimamente, a ofrecer pruebas de la existencia, en todos los fenómenos del universo, de ese gran principio hermético: el Principio de Género.
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