Las sombras de la noche
Invaden la mente,
Y la oscuridad devora
Mi alma torturada.

El viento gime
Con los alaridos
De los muertos.
Se sacuden las ramas,
Y el hambre avanza
Con los dientes del diablo.

La presión es insoportable
Sobre las espaldas de los cuerpos.
Respiran el polvo de huesos
Por piel quemado y corazones deformados.

Sienten la silencia
Del Dios,
Sus ojos de estrellas
En el cielo misterioso
Sin límites
Son los miedos de la vida

Y el fuego del infierno
Quema por eternidad,
Siempre está encontrando
Otro de humanidad…

Tenemos un derecho de tener miedo
Porque nadie sabe lo que pasa en las sombras
De la noche.